Sobre lo que pensamos, lo que sentimos y esa pequeña huella que podemos dejar cuando nos detenemos a escribir.

¿En qué momento te encuentro?
Quizá acabas de despertarte. Quizá llevas todo el día haciendo cosas y apenas has tenido tiempo de escucharte. Puede que estés alegre, aburrido, enfadado… o que tengas algo dentro a lo que todavía no sabes ponerle nombre.
Ese momento tuyo me interesa.
Cuando pienso en la chimenea de Casa Gracia, imagino una libreta cerca del fuego y una mano que se decide a escribir. La misma persona puede sentarse allí en días distintos y encontrarse con palabras completamente diferentes.
Porque el momento también escribe.
En esta entrada
La importancia del momento en Pensasentimientos
En mi libro Pensasentimientos dedico un apartado a «La importancia del momento». Allí comparto algo que he ido observando en mis propias creaciones: mi manera de escribir cambia según cómo me encuentro.
Cambian la velocidad, las asociaciones, las imágenes que aparecen y hasta las ganas de poner el punto final.
A veces las palabras llegan atropelladas. Otras necesitan espacio. Hay días en los que aparece el humor donde parecía que solo había enfado; otros, una frase me sorprende y me deja pensando.
Un Pensasentimiento recoge algo de ese instante vivido, pensado y sentido. Si quieres conocer el recorrido que me trajo hasta aquí, lo cuento también en el origen y los pilares del Método Creativo Pensasentimientos.
Reúno quince circunstancias y actitudes frente al folio en blanco. Las cuento desde mi experiencia, con la curiosidad de quien se observa mientras crea. Tú tendrás tus propios matices, tus ritmos y tus descubrimientos.
Quince maneras de llegar al papel
- Al despertar. Todavía quedan imágenes, sensaciones o restos de un sueño. A veces escribo algo que, al releerlo más tarde, me sorprende: ¿de dónde habrá salido esto?
- Encolerizada. Las palabras llegan como una metralleta. Escribir me permite darles una salida sobre el papel y convertir parte de esa fuerza en una creación.
- Aburrida. Empiezo con un «bah», casi por probar. Y, de pronto, una palabra trae un recuerdo o una ilusión y despierta mi curiosidad.
- Insatisfecha. Hay algo que no termina de encajar. Dar forma a lo que pienso y siento puede dejarme la satisfacción de haber creado algo que tiene sentido para mí.
- Eufórica. Las asociaciones saltan de un lado a otro. Aparecen metáforas inesperadas y palabras que, en otro momento, quizá nunca habría puesto juntas.
- Meditativa. El ritmo se vuelve pausado. Recojo las palabras, imágenes o sensaciones que aparecen y después voy encontrando cómo unirlas.
- En situaciones difíciles. A veces salen textos que cuesta volver a leer. También he encontrado en ellos otra perspectiva, una ironía o una forma de expresar lo que estaba viviendo.
- Relajada. Puede aparecer ese pequeño juez que quiere escribir algo bonito y empieza a elegir y descartar. Me interesa observarlo y dejar espacio a las palabras que llegan.
- Enérgica. La fuerza se nota en las frases, en las metáforas y hasta en ese punto final que parece decir: «¡Ahora sí!».
- Tras un logro. Escribir se convierte en una manera de celebrar. Como ponerle una pequeña medalla de palabras a lo conseguido.
- Con pena. Me cuesta comenzar, pero en ocasiones, mientras escribo, encuentro una expresión más esperanzada de lo que estoy sintiendo.
- Con miedo. Empezar puede resultar difícil. Cuando lo consigo, atender a las palabras me ayuda a situarme en lo que estoy haciendo, aquí, sobre el papel.
- Con alegría. Aparecen el color, los saltos y un ritmo irregular. Disfruto creando y dejando constancia de ese bienestar.
- Para contar una historia que no me atrevo a contar. Las metáforas me permiten acercarme a ella de forma indirecta. Yo puedo reconocer detrás algo que todavía no he dicho claramente.
- Para gritar al mundo lo que pienso. Hay intensidad, urgencia y palabras que llegan más deprisa de lo que mi mano consigue escribir.
Puede que te reconozcas en varias. Puede que hoy estés en una mezcla de ellas. Así de variados somos; así de variadas pueden ser nuestras creaciones.
Y después está tu momento: AHORA
Al terminar ese recorrido, dejo abierta otra posibilidad:
«Tu momento, AHORA, por ejemplo».
Me gusta especialmente esa puerta.
Ahora puedes acercarte a un papel, coger un bolígrafo y prestar atención a las palabras que aparecen. Darles un lugar. Después, ir uniéndolas y descubrir qué forma toman.
Pon la fecha a lo que escribas. Quizá, cuando vuelvas a leerlo, recuerdes algo de ese día que creías olvidado. Una creación pequeña también puede guardar mucho.
Puedes acercarte a mis primeros Pensasentimientos y explorar cómo las palabras van encontrando otras formas de expresión.
El recorrido completo, en el libro
En Pensasentimientos: un innovador enfoque en 10 divertidos pasos hacia el crecimiento personal desarrollo el método y las distintas posibilidades de seguir creando.
Ver el libro Pensasentimientos en Amazon
También puedes conocer el libro en esta web.
La conversación continúa: mi padre, mi libro y lo que permanece
Pensar en lo que dejamos escrito me lleva a mi padre, Francisco Jurdao, periodista y escritor.
Él me dejó sus libros, su educación y el amor por el estudio. Me enseñó a hacerme preguntas. Hoy sigo aprendiendo, haciendo mis pinitos y construyendo mi propio camino con mucho de lo recibido a su lado.
En «La conversación continúa» le rindo homenaje mediante una entrevista imaginada por mí y recreada con inteligencia artificial a partir de su imagen y su voz. Mi padre ocupa el lugar de periodista y yo me siento al otro lado de sus preguntas.
Lo he imaginado en un despacho entre las nubes, rodeado de libros, luz y color. Su nuevo lugar de trabajo y estudio, dentro de este homenaje.
—Papá, ¿y cómo te va por el cielo?
—Ya me ves, entre libros y con mucho por estudiar. Gracias por venir a verme.
Después le toca preguntar a él.
Escucha la conversación · Episodio 1: El momento que dejamos escrito
En este primer episodio hablamos de Pensasentimientos, de la importancia del momento y de aquello que puede seguir acompañando a otros cuando nosotros ya no estamos.
Entrevista imaginada y recreada con inteligencia artificial. ¿No se ve el vídeo? Míralo en YouTube.

A mí, mi padre me dejó mucho. Parte de ese legado vive en lo que hoy me atrevo a crear.
La conversación deja abierta una pregunta para el siguiente encuentro: ¿qué ocurre cuando pensar y sentir no se ponen de acuerdo? Puedes seguir explorándola en este artículo sobre el conflicto entre mente y corazón.
Este otoño y este invierno, crea conmigo en Casa Gracia

De los momentos que recordamos, vuelvo al que podemos vivir ahora.
Este otoño y este invierno, ven a vivir una experiencia creativa conmigo en Casa Gracia, en Fuente de Piedra, Málaga.
Te propongo dedicar un tiempo a escribir, jugar con las palabras y explorar lo que sucede cuando pensamiento y sentimiento empiezan a expresarse juntos. Acercarnos también al color y a esas imágenes que pueden nacer de una primera creación.
La chimenea, los libros y el entorno de la Laguna de Fuente de Piedra forman parte de este lugar al que me gusta llevar los Pensasentimientos. Puedes conocer la casa en casagracia.es y consultar la propuesta de vacaciones creativas en Casa Gracia.
Puedes llegar con curiosidad, con una historia rondándote o con ese «no sé por dónde empezar» que tantas veces acompaña al folio en blanco.
Ese también es un momento desde el que crear.
Las experiencias se realizan con reserva. Consulta las próximas fechas, el precio y qué incluye la propuesta para elegir tu momento.
Me gustará conocer desde qué momento llegas tú.
Druma Luz · María Luz Jurdao
Autora de Pensasentimientos